Bilbao y la costa cantábrica en fiestas

Si eres uno de los miles de turistas que no se deciden para elegir un destino para hacer una escapada, te recomendamos la provincia de Bilbao. Pero… ¿qué ver en Bilbao?

Bilbao tiene unas fiestas populares que merece la pena conocer de primera mano viajando hasta allí. Situado en el norte de la península ibérica, es el eje económico y el principal motor del turismo del País Vasco.

Cada barrio de Bilbao tiene su propia fiesta, pero la fiesta grande de la ciudad se llama “Semana Grande” o “La Aste Nagusia” en euskera celebrada el 15 de agosto. En Bilbao también se celebran las fiestas de Santo Tomás el 21 de diciembre y la fiesta de Santa Águeda el 4 de febrero.

Cada una de sus fiestas conforma una seña de identidad propia y focalizada que le dota de una gran riqueza cultural.

Así que ya sabes, para tu próxima escapada, visita Bilbao y mejor si es en fiestas :)

 

Feria de Santo Tomás en San Sebastián

Feria de Santo Tomás

La Feria de Santo Tomás en el País Vasco da inicio a los festejos de la Navidad en San Sebastián y también en Bilbao, uno de los momentos más importantes del calendario de festejos.

El eje principal de la feria en San Sebastián es la Plaza Constitución, aunque varias actividades se distribuyen por varios puntos de la ciudad como la Plaza de la Trinidad, Calle San Juan, Plaza Sarriegui, Boulevard, Calle Elkano, Plaza Gipuzkoa y Calle de Txurruca. En Bilbao en tanto la actividad abarca  El Arenal y la Plaza Nueva.

A pesar de su nombre, esta tradicional reunión no tiene connotaciones religiosas sino que se instaló hace muchísimo tiempo como una  costumbre del pueblo y su nombre únicamente coincide con el día dedicado por la iglesia a la memoria del santo.

Origen

No hay acuerdo demasiado definido sobre el origen de la fiesta. El más conocido es el  que asegura que ese día, era el fijado por los dueños de los caseríos para cobrarles las rentas a sus arrendatarios. Ellos llegaban a la ciudad con abundante capital y aprovechaban para comprar las provisiones necesarias para pasar el invierno, para ello venían cargados con sus aves de corral, hortalizas y artesanías que usaban para el intercambio o para la venta.

A mediados del siglo XIX la mayoría de las fincas de la zona eran cultivadas por arrendatarios, una costumbre que se transmitía de generación en generación. La relación entre unos y otros era muy estrecha y la renta se pagaba en una fecha fija del año, en principio era el día de San Martín (11 de noviembre) pero por lo general se retrasaba hasta el día de Santo Tomás.

La Feria hoy

Feria de Santo Tomás

Cuando las cosas fueron cambiando y las condiciones también, la feria dejó de ser necesaria. Los  baserritarras (los que viven en el caserío como agricultores), en su mayoría, ya eran propietarios de sus tierras, sin embargo siguieron con la costumbre de acudir a la ciudad el día de Santo Tomás y así se mantuvo  la Feria.

En la actualidad la Feria de Santo Tomás se presenta como una reunión muy animada caracterizada por concursos agrícolas, se consiguen los mejores pavos, capones, frutas y hortalizas, se rifa un cerdo vivo que se exhibe durante el día y durante todo el día actúan grupos de música que animan la fiesta.

No hay que irse de la Feria de Santo Tomás en San Sebastián o también en Bilbao, sin probar un  talo con “chistorra” (un tipo de chorizo)  acompañado de un  buen vaso de txakoli.